Leila Slimani, una escritora de antiheroínas que no cree en los monstruos

París, 16 jun (EFE).- Cuesta pensar que de una sonrisa infantil y una mirada dulce han salido monstruos, pero todo resulta enigmático en Leila Slimani, premio Goncourt 2016, cuya atracción por la perversión esconde una confianza inquebrantable en el ser humano: “No creo en los monstruos”, dice en una entrevista con Efe.
Antes de empezar la entrevista, Slimani dice que prefiere ceñirse a hablar de literatura: “Es un error que un escritor se convierta en comentarista”. Pero como todo es política, al final no se contiene.
Comprometida con la defensa de los derechos sexuales en Marruecos y madrina de una asociación de reinserción de prisioneros en Francia, Slimani (Rabat, 1981) ve en la cultura y la educación la herramienta para recuperar a los marginados.
“No creo en los monstruos, no creo que debamos dejar a la gente vivir fuera de la sociedad. Siempre hay que intentar atraerlos de nuevo hacia nosotros”, dice esta creadora de ogros literarios.
Louise, protagonista de la escalofriante novela “Canción Dulce”, que le valió el Goncourt en 2016, la liberó. Aquella niñera miserable, solitaria e incomprendida, que asustó a los padres del París más “bo-bo” (bohemio-burgués), le valió un premio que le ha permitido seguir escribiendo de lo que le ha dado la gana.
Porque Slimani presume sobre todo de ser una mujer libre. Y no es solo que lo diga, es que se ve.
Su discurso es tan tajante como las palabras que dan forma a sus antiheroínas: primero vino Adèle, la madre primeriza de “En el jardín del ogro” que escondía una salvaje adicción al sexo que la llevaría hasta la perdición.
Después Louise, que puso rostro al clasismo y la desigualdad en la vida doméstica y también acabó en tragedia (“El bebé ha muerto”, es la primera frase de “Canción Dulce”).
Pero Slimani, que acaba de sacar en Francia “El país de los otros. La guerra, la guerra, la guerra” (primera parte de una trilogía homónima que en España publicará Cabaret Voltaire), defiende a sus antiheroínas. Las defiende con su propia obra que sigue un hilo claro, deslenguado e instigador.
“Me fascina el individuo, la vida doméstica. Cómo las mujeres son alienadas y aplastadas por la maternidad, el matrimonio, por lo que se espera de ellas. Me fascina la dificultad de las mujeres para ser egoístas”, dice en la terraza de un bistró parisino, adonde llega con las bolsas de la compra (tiene que llevar sus zapatos al zapatero).

EL PAÍS DE LOS OTROS
Su nueva novela ha conseguido resistir al confinamiento. La editorial Gallimard la publicó días antes de que Francia impusiera las restricciones sanitarias que mantuvieron al país en pausa, pero el libro no se ha bajado de la lista de más vendidos en tres meses.
En español, Cabaret Voltaire debía publicarla en septiembre, pero la crisis también ha retrasado la salida hasta febrero.
El libro recupera la aventura de sus propios abuelos maternos, ella alsaciana, él marroquí, combatiente en el ejército colonial durante la Segunda Guerra Mundial. Se conocieron durante el conflicto en Francia, se casaron y se trasladaron a Marruecos.
El resto es una ficción sobre la familia en un país dividido que busca su independencia, con el fondo de la decepción del matrimonio, e incluso de la familia.
“El país de los otros es ser un extranjero en tu propia casa o país. Es un sentimiento que conozco bien, crecí en Marruecos teniendo la sensación de representar los valores de una minoría: el laicismo, el derecho de los homosexuales, el aborto, pero también me sucede en Francia. A menudo me siento en una posición de marginalidad”, explica.

LA GUERRA, LA GUERRA, LA GUERRA
Si ella no quiere hablar de actualidad, la actualidad la persigue. Hace unos meses no podía saber que el título de la primera parte de esta trilogía tendría un eco tan potente en el presente.
“La guerra, la guerra, la guerra” hace referencia a la frase inicial del personaje de Escarlata O’Hara en “Lo que el viento se llevó” y es para ella un guiño al papel de las mujeres en la guerra, que viven hasta en el interior de sus casas.
Setenta años después de su estreno, la película está siendo revisada por presentar desde un prisma bondadoso la esclavitud.
Antes de acabar la entrevista y encontrarse con su madre -una de las primeras médicas en Marruecos-, la escritora recuerda que la primera vez que vio el filme, sus padres le contaron que Hattie McDaniel (la inolvidable Mammy) fue la primera mujer negra en ganar un Oscar, pero tuvo que sentarse aparte y esperar en un pasillo separado antes de recibirlo.
La novela es también una de sus favoritas: “Odiosa por dar una visión angelical de lo que es la esclavitud, pero moderna en el personaje de O’Hara”.
“Todos los libros necesitan un contexto o nos contentaríamos con decir que Voltaire es un islamófobo y no podríamos ir muy lejos. Si la lectura fuera únicamente un juicio moral, habría que retirar la mitad de nuestras bibliotecas, pero no somos fascistas”, defiende.
La joven estrella de las letras francesas, que intenta evitar los inflamables debates en redes sociales, responde como si el mundo no funcionara a golpe de “tuit”. “Cuando no somos fascistas contextualizamos, reflexionamos y separamos la belleza de la ideología. Este debate es la prueba de que no lo somos”, dice. EFE

Publicado por la Agencia EFE.

Ochenta años después, Dunkerque no puede recordar su hazaña

María DValderrama
París, 4 jun (EFE).- El confinamiento por el coronavirus ha dejado a Dunkerque (norte de Francia) sin celebrar el 80 aniversario de la evacuación de los soldados aliados, la hazaña popularizada por la película de Christopher Nolan, que ha ayudado a la ciudad a reapropiarse de su historia.
Los actos de conmemoración iban a contar este año con la llegada de 77 barcos ingleses de pesca y ocio, que participaron en la evacuación de más de 220.000 soldados británicos, 120.000 franceses y belgas, pero el desfile marítimo ha sido pospuesto a 2021.
Ningún miembro de la familia real británica ha podido personarse en la localidad como se esperaba, y nadie ha recuperado el traje de época para recordar a los soldados que escaparon y perecieron bajo las bombas nazis entre el 26 de mayo y el 4 de junio de 1940.
Tan solo una pequeña comisión de las autoridades locales y el embajador británico participaron en la colocación de una corona de flores, el pasado 27 de mayo, ante el monumento a la llamada “Operación Dinamo”.

EL EFECTO NOLAN
Era una fecha señalada para recordar la gesta sobre la que franceses e ingleses aún están divididos: la película “Dunkerque”, del británico Christopher Nolan, no sentó especialmente bien en Francia, donde criticaron que su rol había sido edulcorado.
“A nivel cinematográfico, es una buena película. A nivel histórico, es una película escrita por los británicos y solo ofrece la versión inglesa, y a nivel de Dunkerque me decepcionó que pese a la inversión en los decorados se vieran edificios actuales”, comenta a EFE Olivier Vermersch, historiador de la ciudad.
Según el experto, la película contribuyó a que los vecinos se reapropiaran de una historia que, frente al honor con el que se recuerda en Inglaterra, en Francia fue víctima de la propaganda del régimen colaboracionista de Vichy, que denostó a los ingleses por dejar en tierra a muchos franceses.
“Algunos soldados intentaron embarcar con los británicos y fueron violentamente empujados al mar (…) Hubo acontecimientos trágicos entre ambos y eso fue utilizado por Vichy. Todavía persiste en algunas mentalidades”, dice Vermersch.
Tras la guerra, el 80 % de Dunkerque, que perdió a miles de ciudadanos en los bombardeos, quedó arrasado. La Liberación y los veinte años que siguieron fueron un momento para reconstruir la ciudad y la economía, y solo a partir de los años 70 empezaron a volver la vista atrás hacia aquel acontecimiento.

OPERACIÓN DINAMO
Winston Churchill la calificó de milagro. El por entonces primer ministro tan solo confiaba en poder repatriar a unos 50.000 hombres, por lo que los resultados superaron cualquier expectativa.
Churchill creía que gracias a aquella batalla “al menos no habían perdido” la guerra.
En mayo de 1940, las tropas alemanas consiguieron acorralar a los franceses e ingleses en la frontera entre el norte de Francia y Bélgica. Con el objetivo de defender Reino Unido, siguiente objetivo para los nazis, el país organizó el regreso de su ejército para hacer frente al enemigo.
Gracias a la intervención de una flota de hasta 850 barcos, entre ellos numerosos barcos de pescadores e incluso aficionados, más de 330.000 hombres fueron rescatados.
Asediados durante nueve días por la “Luftwaffe”, la fuerza aérea alemana, cerca de 12.000 aliados cayeron en la batalla con un sufrimiento añadido: cuando los alemanes consiguieron atravesar las divisiones de defensa que los habían retenido en los alrededores, ya solo quedaban franceses en la playa, cerca de 40.000 fueron convertidos en prisioneros de guerra.
“Actualmente, intentamos demostrar que la calidad del combate de la división encargada de la defensa, principalmente francés, tuvo un rol esencial. No se dejó ganar y combatió hasta el final. La prueba es que frenaron a los alemanes durante tres o cuatro días”, recuerda Vermersch.
Aún así, y aunque el éxito del filme de Nolan no ha contribuido a agrandar el orgullo patrio en Francia, la película despertó el interés de muchos por la ciudad, que sintió un “boom” turístico en los meses que siguieron al estreno.
El mismo museo Dunkerque 1940 Operation Dynamo vio como la afluencia pasó de un centenar de visitas diarias hasta 600, en un 80 % de público extranjero.
Ahora, la ciudad portuaria espera que 2021 sea menos turbulento de lo que está siendo 2020 para poder recordar por todo lo alto aquella histórica y milagrosa hazaña. EFE

¿Quién escondió el amor entre María Antonieta y el conde sueco?

París, 2 jun (EFE).- En las últimas horas de María Antonieta, una figura se alzó con especial fuerza en su vida: el conde y militar sueco Axel de Fersen. Su fidelidad lo marcó como uno de los más leales aliados de la decapitada reina, pero una sombra se alza aún, doscientos años después, sobre su relación. ¿Eran o no amantes?
Si bien la ciencia aún no ha encontrado la fórmula secreta para viajar en el tiempo y despejar con total veracidad esta incógnita, la duda queda hoy más lejos gracias al estudio de un grupo de científicos franceses que ha analizado con la tecnología más puntera las cartas entre la reina, esposa de Luis XVI, y el sueco.
Fersen, que tuvo también una muerte trágica (fue linchado y lapidado por el pueblo sueco en 1810 en medio de una crisis), había sido objeto de rumores en vida de la reina, tras conocerla en 1779 en un baile de la Ópera.
Les unió un trato casi familiar y fue, especialmente en los últimos años de vida de los reyes, un miembro cercano, un favorito.
Él se encargó de organizar la fallida fuga de Varennes y para ello no dudó en colarse en el Palacio de las Tullerías, donde los monarcas vivían prácticamente en condición de reclusos.
Pero su figura trascendió al trágico final del matrimonio, especialmente cuando las cartas entre él y María Antonieta de Austria vieron la luz a finales del siglo XIX, publicadas por el sobrino nieto del militar.

EL MISTERIO DE LAS TACHADURAS
Comenzó entonces una encarnizada batalla intelectual entre los que dieron por hecho que era el amante de la reina y quienes, defendiendo la virtud de la austríaca, lo dejaron en un romance platónico y en ningún caso carnal.
¿La razón de la duda? Las cartas habían sido censuradas y decenas de tachaduras impedían ver ciertos pasajes. Curiosamente, las partes capadas se encontraban al inicio y al final de estas misivas políticas, como si alguien hubiera intentado ocultar la relación privada que los unía.
Las 15 cartas analizadas por el equipo del programa Rex II, financiado por la Fundación de Ciencias del Patrimonio y con el respaldo de los Archivos Nacionales, dueño de estas misivas fechadas en 1791 y 1792, han pasado dos procesos que ayudan a despejar la incógnita.
Los análisis, iniciados en 2014, fueron abandonados dos años más tarde cuando comprobaron que para leer las capas de la escritura -el texto y la parte oculta- hacía falta un proceso más innovador.
La respuesta llegó con un escáner 2 D XRF que permite separar las distintas tintas en función de la presencia de elementos metálicos, como cobre o zinc, usados en la época.

¿HUBO O NO ROMANCE?
Ese escáner permitió al fin ver los fragmentos censurados y acabar en parte con la discusión de generaciones y generaciones que han tratado de descifrar esas cartas.
“Toda vuestra persona está ligada a mi existencia”, lee uno de los investigadores, Fabien Pottier. La carta escaneada acerca más que nunca a la tesis de una relación romántica.
Más difícil es, en cambio, confirmar que la relación fue física, como apostaba Stefan Zweig en la biografía que escribió de la reina, donde acusaba a los descendientes de Fersen de haber participado en la corriente de puritanismo que censuró la relación para defender el honor de la reina.
“Estos pasajes muestran una clara cercanía, pero no constancia de una relación física. Son frases que, con nuestra visión actual, nos parecen claras, pero no es que sea necesariamente comprometido llamar a alguien ‘mi querida y tierna amiga'”, dice a EFE una de las investigadoras, Anne Michelin, del Centro Nacional de Investigación y Museo Natural de Historia Natural.
Las cartas ayudan también a comprender mejor a sus personajes: ella, cuya escritura evoluciona en este convulso período; él, reputado por su meticulosidad, ahora se revela tan entregado como para rechazar una oferta del rey sueco y seguir así cerca de ella.
“No quiero estar atado. Verla, amarla y consolarla es todo lo que deseo”, le escribe, en un extracto que revela “Le Monde”.

EL CENSOR
Si no era el objetivo de la investigación, el análisis ha logrado acabar con el misterio sobre quién ocultó las partes románticas.
Si bien de esas 15 cartas siete eran de María Antonieta, los científicos han comprobado que cinco de ellas habían sido transcritas por Fersen, ya que la reina las mandaba cifradas.
Al separar las dos capas de tinta, el famoso escáner muestra que el componente de la tinta del texto y de los tachones no solo tiene las mismas proporciones de metal, sino que fue añadido poco después de la transcripción de las cartas.
“Hay una concordancia que permite pensar que fue él mismo quien censuró una parte de sus cartas. Nuestra hipótesis es que era Fersen quien lo hizo y que había cierta información que no quería que otros vieran”, comenta Michelin.
El resultado de la investigación debía haber sido difundido en marzo, cuando el grupo quería establecer contacto con los suecos, que guardan buena parte de las cartas, pero el confinamiento por el coronavirus ha retrasado el proceso.
Esas cartas, un mechón del cabello de la reina y un reloj con las iniciales de ambos fueron los únicos objetos que guardó el sueco. Agarraba en sus puños el reloj y ese mechón el día que lo mataron, veinte años después, en las calles de Estocolmo. EFE

Publicado por la AGENCIA EFE el 2 de junio de 2020.

Annie Ernaux, la vergüenza de clase y las ansias de revolución (EFE)

María D. Valderrama

París, 5 jun (EFE).- A sus 78 años, la escritora francesa Annie Ernaux empieza a ver cómo florece toda una vida de escritura. Pese a haber ganado el Premio Renaudot en 1984, ha sido víctima de una cierta discreción que ha terminado con la reciente publicación de sus libros en varias lenguas y la obtención del Premio Formentor.

La autora de “La Mujer Helada”, “El Lugar” (premiado con el Renaudot), “El Acontecimiento” o “Memoria de Chica” es una mujer de firmes convicciones que ha vivido regida por un principio llevado a veces al exceso: no deberle nada a nadie.

“Mi escritura para mí está vinculada a la independencia total, empezando por la independencia material”, dice en una entrevista a Efe.

Una idea, la de no deberle nada a nadie, a la que está muy vinculada. “Me viene seguramente de mis padres. No le debemos nada a nadie, decían. Y yo he mamado eso. Algunas veces lo llevo demasiado al extremo”, admite, entre risas.

Ernaux vive en una casa a 40 kilómetros de París, ciudad de la que ha quedado alejada incluso en sus libros, situados en la Normandía en la que nació y creció, en el seno de una familia obrera alejada de los placeres de las clases más burguesas, de las que ha quedado enemistada de por vida pese a ser ahora parte de ella.

Un sentimiento de traición, de ser una “tránsfuga” de clase, como repite en sus escritos, que ha marcado su vida -su relación con su padre, objeto del libro que le valió el hermano pequeño del Goncourt en el 84; el divorcio de su primer y único marido tras “La mujer helada”- y, en consecuencia, su obra.

Tiene una forma de expresarse simple e implacable, en sus libros y en la vida real, que vive, dice, “con el culo entre dos sillas”: en la que se sentaba de pequeña, y en la que se sienta ahora, en una cómoda casa de campo rodeada de libros, de fotos de familia y de su gata, Mademoiselle Zoe.

“La escritura y la política han sido mi única forma de reconciliación. Vivir entre dos aguas te impulsa a escribir. Solo hay que mirar a mí alrededor, está claro que es un ambiente burgués, pero no puedo reconocerme entre los que nacieron en esa clase”, confiesa.

Los recuerdos de vergüenza y la sed de igualdad que heredó de su madre, la hacen hoy empatizar con la Francia “frustrada” que se manifiesta con chalecos amarillos. En ellos vio un punto de luz que solo había visto en mayo de 1968.

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La escritora Annie Ernaux en su casa de Cergy, a las afueras de París. Mayo 2019. (Imagen: María D. Valderrama/EFE)

“La revolución es ante todo un sentimiento. El sentimiento de que algo comienza. Por eso me ilusioné con los ‘chalecos amarillos’, no era más que gente diciéndose ‘esto no es vida’. Esa es la base de la revolución. Puede que ya no haya manifestaciones pero una vez que la conciencia se despierta todo cambia, la frustración sigue ahí”, dice.

Admite haberse arrepentido de votar por el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que no ha sabido dar voz a la izquierda y en quien ha visto un comportamiento “antirrepublicano” en los últimos meses.

“Ahora en Francia tenemos la derecha y la extrema derecha. Quizás la esperanza llegue por la ecología, porque si lo pensamos la verdadera ecología comporta una dimensión ciudadana a favor de la igualdad”, considera.

Finalista este año en Inglaterra del International Booker Prize y en Italia del Gregor Von Rezzori, que se decide este jueves, su obra disfruta de una segunda vida en varios países tras haber sido traducida entre otros al italiano, al inglés y al español, de la mano de Cabaret Voltaire que prepara también el lanzamiento de “Los años” y “Perderse”, para septiembre y el año que viene.

A menudo escritos en tercera persona, sus relatos autobiográficos son, como ella describe, “un análisis de la memoria”. Con el tiempo, han pasado a ser percibidos por sus lectores como la descripción de una generación. Aquella amparada por unos padres convencidos de que sus hijos sabrían más y vivirían mejor que ellos.

“Lo de decir que la memoria se equivoca es una creencia común. La memoria se basa en algo que ha tenido lugar, incluso si los detalles no lo son. Para mí utilizar la memoria es zambullirme en algo, mientras que imaginar es emerger. No me doy la libertad de inventar”. EFE

mdv/agf

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El viaje de los niños perdidos: la ruta Tánger-Madrid-París

Publicado en PAPEL, junto a Lucas de la Cal, corresponsal en Tánger, el 29 de diciembre de 2017

FOTOGRAFÍAS: TAREK ANANOU

Hakim viste unas deportivas Nike y la equipación del PSG. Se ha colocado una cinta en la cabeza a modo de bandana, un montón de cadenas de bisutería alrededor del cuello y un par de anillos de plástico en cada mano, imitando piedras preciosas. Natural de Fez (Marruecos), cuenta que antes había pasado un año en Córdoba donde le propusieron una formación de jardinero que no le entusiasmaba. Le cuesta explicar cómo llegó a París, pero entre gestos y palabras sueltas en castellano, entendemos que pasó más de 24 horas escondido en un camión. Continue reading “El viaje de los niños perdidos: la ruta Tánger-Madrid-París”

Adiós a la época de ‘Emmanuelle’: el último cine X de París cierra sus puertas

Publicado en PAPEL (EL MUNDO), el 5 de febrero de 2018.

Fotografía: CORBIS

Nada más simbólico del fin de una época, arrollada por internet, los móviles y el mismísimo paso del tiempo, que ha comenzado a resquebrajar las películas de 35mm que Maurice Larouche proyecta en Le Beverly. Durante 34 años, esta pequeña sala del centro de París, escondida en una pequeña bocacalle de los Grandes Bulevares, ha acogido el cine francés para adultos más exquisito de los años 70 y 80, para el placer de una generación de voyeurs que no tenía a su mano un teléfono móvil con el que ver las cintas más sensibles del séptimo arte. Continue reading “Adiós a la época de ‘Emmanuelle’: el último cine X de París cierra sus puertas”

Florian Philippot: “No busco una guerra con Marine Le Pen”

Publicado en El Mundo, el 13 de diciembre de 2017.

Fotografía: Leo-Paul Ridet

Florian Philippot y Marine Le Pen se conocieron en una cena en 2009, cuando él era un joven recién graduado de la prestigiosa Escuela Nacional de Administración, de dónde salen los altos cargos políticos del país. La química entre ellos fue inmediata. Dos años después, él comenzó a trabajar en el Frente Nacional (FN) como responsable de comunicación, hasta ocupar la vicepresidencia. El idilio político acabó a finales de septiembre de este mismo año: tras la catástrofe electoral, le apartaron de la estrategia. Él cogió la puerta y lanzó un movimiento político bajo el nombre de Los Patriotas (al que ya había dado forma en el interior del FN) y ahora hace la competencia a su mentora, con la que ya no se habla. Continue reading “Florian Philippot: “No busco una guerra con Marine Le Pen””

Jean-Marie Le Pen: “Sin mi apellido, Marine sería una completa desconocida”

Publicado en PAPEL, el 7 de mayo de 2017.

Fotografías: Leo-Paul Ridet

Jean-Marie Le Pen sólo ve por la derecha. Podría ser una metáfora, pero lo cierto es que el fundador del Frente Nacional, el patriarca del clan que aterroriza a Europa, perdió su ojo izquierdo en los años 70 a raíz de una catarata traumática y desde entonces, con un ojo de cristal como sustituto, sólo percibe la realidad por el lado diestro. De ahí que cuando el viejo, a punto de cumplir 89 años, entra en su despacho sólo salude a su más fiel asistente, Lorrain Saint Affrique, a Léo-Paul Ridet, nuestro fotógrafo, y a su asistente, Raphäel. De pronto Jean-Marie Le Pen gira a la izquierda para sentarse y se sorprende: «¡Ah, no sabía que estaba usted ahí! ¡Ya sabrá que no veo por el ojo izquierdo!». Sólo entonces nos aprieta la mano. Continue reading “Jean-Marie Le Pen: “Sin mi apellido, Marine sería una completa desconocida””

FRANCE INFO: “Micro européen. Manuel Valls dans la course à la présidentielle”

Tras la dimisión de Manuel Valls como primer ministro y su presentación como candidato a las primarias de la izquierda, participo junto a Richard Werly (del periódico suizo ‘Le Temps’) en la emisión ‘Micro Européen’, de France Info, dirigido por la periodista Marie-Christine Vallet, para analizar la situación del Partido Socialista francés.

http://www.francetvinfo.fr/replay-radio/micro-europeen/micro-europeen-manuel-valls-dans-la-course-a-la-presidentielle_1951785.html

El abogado de los yihadistas

Publicado en PAPEL, el 29 de febrero de 2016.

FOTOGRAFÍAS: Léo-Paul Ridet

Xavier Nogueras estuvo a punto de dejar su oficio de abogado de yihadistas el 13 de noviembre. Plantado frente al televisor, con la mirada incrédula mientras contemplaba la matanza de la sala Bataclan (París), el ciudadano que lleva dentro sintió la tentación de abandonar su defensa de estos jóvenes radicales. Nogueras es un aficionado a la guitarra eléctrica, a las terrazas, a los conciertos… a todos los valores que los terroristas golpearon con sus atentados. «Pero el abogado que hay en mí tomó las riendas de la situación rápidamente», explica en su despacho parisino. Y ahora defiende a Jawad Bendaoud, el joven que alojó a los terroristas del 13-N en un piso de Saint-Denis.

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En Francia, la izquierda se moviliza en las primarias de la derecha

Publicado en El Mundo, el 20 de Noviembre de 2016.

Los franceses saben que se juegan mucho en esta primera vuelta de las primarias en la derecha. Más de 1,1 millones de electores habían depositado su voto a las 12 del mediodía, según el comité de organización. Para muchos se trata más bien de un voto estratégico, cuando según los sondeos el ganador de estas primarias será el adversario de Marine Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales, en mayo de 2017.

En el distrito 11 de París, un barrio moderno y juvenil tradicionalmente de izquierdas, los electores hacen colas de unos 15 a 20 minutos en los colegios que sirven de oficinas de voto. “Hoy las primarias son importantes porque van a determinar el candidato en el que probablemente el resto del país se concentrará si queremos evitar a Le Pen”, comenta Laurent, uno de los pocos vecinos encuestados por este periódico que se declara de derechas.

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Bataclan, vuelta a la vida un año después del atentado

Publicado en El Mundo, 12 de noviembre de 2016.

Pocas son en realidad las personas que no habían escuchado su nombre o asistido a un concierto en su interior antes del 13 de noviembre de 2015. El Bataclan es de por sí un templo de la música, un punto emblemático de París convertido en una especie de centro de peregrinaje después del atentado del que se cumple ya un año, que acabó con la vida de 130 personas: 90 de ellas fueron acribilladas en el Bataclan. Tras 365 días de silencio, la música ha vuelto a sonar entre sus muros al ritmo de Sting.

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Can Dündar: “Erdogan compró el silencio de Europa con el acuerdo de los refugiados”

Publicado en El Mundo, el 11 de Noviembre de 2016.

El periodista Can Dündar se fue de Turquía el 1 de julio y no ha vuelto desde entonces. Casi como un extranjero más, siguió el fallido golpe de estado del 15 de julio desde la televisión, en Barcelona, donde disfrutaba de la tranquilidad del Mediterráneo para escribir su libro. Cuando sobrevino el caos y Erdogan estableció el estado de emergencia, que aún impera, sus abogados le recomendaron que no regresara.

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Frédéric Bazille, la juventud perdida del Impresionismo

Publicado en El Mundo, el 30 de agosto de 2016.

Tan solo ocho años duró la carrera artística de Frédéric Bazille (1841- 1870). La fugacidad de su vida y su escasa obra le han alejado del gran público que hoy alaba los Nenúfares de Monet y las escenas de la vida cotidiana retratadas por Renoir sin saber que Bazille fue tan imprescindible en la vida de éstos como lo fue a los inicios del movimiento impresionista. Montpellier, su ciudad de origen, muestra por primera vez en Francia una retrospectiva de su obra en el Museo Fabre, que llegará en noviembre al Orsay de París y en 2017 a la National Gallery of Art de Washington.

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El turismo extranjero cae un 20% París tras los atentados y las huelgas

Publicado en El Mundo, el 11 de agosto de 2016.

Al turismo francés le está costando levantar cabeza. París había visto reducidas sus cifras en los últimos meses tras los atentados de noviembre y apenas parecía que comenzaba a tomar fuerza cuando la matanza de Niza trajo un nuevo batacazo que, según el Cabinet Proturisme, no afecta solo a la capital sino al conjunto del país. La asociación calcula una reducción de visitantes extranjeros de entre un 15 y 20% este verano que llegan hasta el 50% en el caso de los asiáticos, especialmente los japoneses.

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